Sistema Myobrace®
Los malos hábitos miofuncionales pueden comenzar ya en el parto, cuando la madre da a luz por cesárea.
Al pasar por este proceso, el bebé puede ver comprometido el desarrollo de sus músculos orofaciales, ya que al nacer se le estimula a respirar por la boca en lugar de por la nariz, provocando los problemas que mostramos anteriormente.
La Interposición de la Lengua se produce principalmente al tragar cuando no realizamos el movimiento muscular correcto y ésta sobresale entre los dientes incisivos.
Ahora imagina que tragamos saliva más de dos mil veces al día, es decir, más de dos mil veces ejercemos fuerza incorrecta sobre nuestros dientes y terminamos dejando un espacio entre ellos.
Podría decirse que este es el hábito miofuncional más grave.
La respiración bucal, además de ser la causa de las maloclusiones, también puede ser responsable de ronquidos, apnea del sueño, enuresis nocturna, bruxismo, ¡entre otros problemas!
Además, respirar todo el tiempo por la boca no ofrece ningún tipo de filtro del aire que pasa por la garganta y va a los pulmones; esto permite que los gérmenes y las bacterias entren junto con el aire sin filtrar.